Enseñar a los niños a negociar

enseñar a negociar a los niños

Fomentar la autonomía, enseñar a los niños a negociar, que aprendan a solucionar los problemas por ellos mismos es básico para darles herramientas con las que afrontar situaciones de conflicto y que os ahorrarán rabietas y discusiones.

Su capacidad de negociación será algo que le servirá toda la vida y una habilidad que cuanto antes empiece a practicar antes sabrán utilizar. Y cuando me refiero a aprender a negociar pronto estoy hablando desde los 2 años. Primero enseñarles a explicar sus necesidades, y a hacer entender lo que quiere, porque  así podemos llegar a una solución y conseguirlo juntos. Si saben que su necesidad será escuchada y se le darán alternativas para conseguirla es más probable que quiera explicarla.

Os he contado muchas veces que en casa no hemos tenido “terribles 2” ni rabietas ni gritos ni prácticamente conflictos ¿Cómo lo conseguimos?

enseñar a negociar a los niños

Quítate de la cabeza los conceptos de “ceder” o “que se salga con la suya

En educación no pienses en términos de ganar, muchas veces he escuchado la frase de “es que no se puede salir siempre con la suya” o ya peor aun hablar de criaturas de uno o dos años como manipuladoras. No se trata de ganar o perder, se trata de cubrir necesidades y de lo importante que esas necesidades son. Y de buscar puntos intermedios en los que se cubran cuantas más de estas necesidades mejor  (las de las criaturas y las de los padres).

Ten claras las normas que no son negociables

Si vamos a enseñarles a negociar también hay que enseñar lo que no se negocia. En casa hay normas claras, por ejemplo cuando está en juego su integridad (no puede cocinar ella sola cerca del fuego, hay que ir al colegio cada día, si ya estamos en la cama durmiendo no se puede ir al salón, las horas de televisión o de tableta son limitadas…)

Y tan importante es tenerlas claras como que todas las personas de la casa vayan en la misma dirección con ellas. Es fundamental que entienda las cosas que no son negociables, y que ahí tanto su padre como yo pensamos igual y seamos capaces de explicarle y hacerle entender porque esas normas no son negociables.

Al principio proponerles tratos dando tú siempre diferentes alternativas

Es normal que hayan momentos que no quieran hacer cosas, dales alternativas, yo le digo mucho “vale, vamos a hacer un trato” y buscamos una win-win sitaution en la que ella consiga algo que quiere también. Sobretodo cuando se trata de tiempo, a mi me merece más la pena ceder un rato más de juego, o un capítulo de superwings de 12 minutos a cambio que la tarea de luego la haga de buena gana.

Si te pones la chaqueta y me acompañas a la compra eliges tú la fruta que compramos o, jugamos un rato a los dinosaurios si luego luego me acompañas a comprar. Si en vez de ducharte ahora vemos un capítulo en la tablet, luego te duchas y te vistes sola.

Ahora no podemos comprar ese juguete, pero ¿qué te parece si ahora en casa jugamos a fabricar una hucha, o hacemos fotos y vendemos algunos de los que tienes en casa y en cuanto consigamos el dinero vamos a por él?

O hacerle preguntas para que ellas ayuden a resolver al situación. Hace frío y yo no quiero que te pongas mala, ¿qué otra ropa crees que te podrías poner para abrigarte? Hay que comer algo de fruta o verdura en la cena ¿Cuál otra crees que puedes tomarte en vez de las judías?

Y no se trata de “comprar”, ni de ofrecer caramelos o cosas físicas a cambio de que haga algo, es llegar a acuerdos y a situaciones en las que todas consigamos hacer las cosas de buena gana, cooperando y buscando alternativas.

Si no estás dispuesta a aceptar lo que digan, no les preguntes

Una escena muy típica puede ser yo que tengo que hacer la compra, y decirle a la niña “¿quieres venir conmigo al super?” ¡Para que le pregunto si en realidad lo que necesito es que venga sí o sí. Si me dice que no voy a intentar convencerla y es probable que al final se tenga que venir igual.

O ¿Qué quieres ponerte? si luego no la voy a dejar salir con el disfraz de león y las  botas de agua puestas.

Cuando tengo planes en un día se lo cuento desde por la mañana, y sabe más o menos lo que viene y lo que haremos, y cuando le pregunto algo es porque realmente estoy dispuesta a aceptar su respuesta. 

Los porque sí y porque no, nunca son respuestas válidas

Ni suyas ni nuestras, siempre hay que hablar, explicar y ofrecer alternativas si no se quiere hacer algo. Como os decía con las normas no negociables, hay que saber explicarles y hacerles entender porque algo es no. Y si no somos capaces de explicárselo ¿tal vez es que nos tenemos que replantear si eso realmente es tan importante como creemos?

Dejarles que negocien también y resuelvan las situaciones sin intervención del adulto

Una vez ha aprendido a comprender las necesidades ajenas, saber defender las suyas o hasta a renunciar a ellas y negociar hay que dejar que lo haga también con sus iguales y que en momentos de conflicto con otras criaturas sepan buscar la solución entre ellos sin necesidad de un adulto mediador.

No penséis en un conflicto como un problema, siempre es una situación de aprendizaje.

Primero enseñarles a expresar lo que quieren y nosotras aprender a escuchar siempre.

Y sobretodo cuando se presente una de esas situaciones tratarla siempre desde la calma y el diálogo, cosa que a veces es fácil decir y no tan fácil de llevar a la práctica, pero  ¿podemos esperar que nuestras criaturas reacciones de forma equilibrada y con actitud dialogante si nosotras no lo hacemos?

Un +1 o un compartido nos ayuda a seguir escribiendo :)

6 comentarios

  1. Muy buen post Annabel! Te hemos echado de de menos en el podcast!! 😂😂😂 Un abrazo guapa! 😘😘

  2. Este asunto es tela de complicado. Yo le pregunto mucho a mi bichilla, y hasta nos damos un apretón de manos cuando logramos cerrar un acuerdo que nos convence a ambas, cosa que ocurre pocas veces. Por lo general, todas sus condiciones son inaceptables del tipo, una sola galleta de chocolate no, quiero la caja entera, etc. etc. Pero es cierto que cuando hay negociación y acuerdo ¡te sientes la mejor madre del mundo! Todo es felicidad y entendimiento. Una pena que no vivamos esta situación más a menudo.

  3. Yo tengo que empezar a negociar, pero ésta niña parece que no escucha… ¡es complicado!

  4. Nosotros tenemos en la negociación un gran aliado. Tampoco hemos pasado los terribles 2 años y ha tenido las rabietas contadas, pienso que esta forma de proceder tiene mucho que ver.

  5. Equipar los niños desde una edad temprana con este tipo de habilidades es muy importante porqué son herramientas útiles para su mejor adaptación.
    Gracias por compartir.

Deja un comentario