Grupos de crianza y Guarderias

Algunas sabréis que poco antes de navidades V empezó a ir una guardería. Una privada, que nos pareció bastante bien a los dos, tenía una gran ventaja, y era que abría todo el año, además de un amplio horario, desde las 7 de la mañana si hace falta y hasta las 7 de la tarde. Navidades y veranos incluidos, y eso para una situación en la que trabajamos los dos y no tenemos familiares cerca que nos ayuden con la niña, era algo a tener muy en cuenta.

Me arrepiento mucho de haberla dejado allí, de meterla en un sitio nada respetuoso, donde la escuchaba llorar detrás de una puerta y no podía entrar a abrazarla, donde no sé lo que pasaba esas horas y la única comunicación era una libreta en la que me decían que sí, sí, todo perfecto, ha estado bien, se lo ha comido todo… Entra contenta y se lo pasa muy bien… Mi punto de inflexión fue la fiesta de navidad, donde tenían que ir vestidos de pastorcillos y los padres íbamos a verles mientras representaban el belén. Cuando llegamos tuvimos que esperar todos detrás de una puerta cerrada hasta que llegaran todos los padres, sin poder verles , cuando abrieron la puerta había una barrera física entre los niños y los padres. Varios niños lloraron, ningún padre hizo nada, además de fotos y señalar a sus retoños, yo salté la barrera y abracé a mi niña, me volví a poner detrás de la barrera, como pude y le dí el pecho allí en medio de todo el mundo, medio de rodillas en el suelo en un espacio diminuto, mientras los niños cantaban, otros seguían llorando -y los padres haciendo fotos- y terminó el espectáculo. Ese no era nuestro lugar.

Quizá no era tan terrorífico como lo recuerdo, pero esos primeros días, que la recogía a la hora, y que llegaba y se dormía aun sollozando, me partieron el corazón.

Y V es una niña maravillosa, no creo que le haya causado un daño irreparable, que le haya hecho perder la confianza en el ser humano, que su cerebro la haya envenenado a cortisol. Pero sí que podría haberme informado y hecho las cosas de otro modo.

Después de navidades nos cambiamos a un grupo de crianza. Ahora tenemos un horario en el que acompañar respetuosamente a mi hija, aunque es más difícil de conciliar (empieza a las 10 de la mañana), pero en el que puedo entrar y salir cuando quiera, me puedo tumbar a darle el pecho y echar la siesta a su lado, puedo quedarme a comer, puedo verla jugar en el parque, y dónde estará rodeada de un ambiente precioso y respetuoso hasta los 6 años. Ahora está en un grupo de educación viva. El año que viene es muy probable que se amplíe ese horario y que podamos dejarla antes por las mañanas. Ahora hay que hacer malabares con los horarios de trabajo.Pero vale la pena, solo hay que ver la felicidad que tiene ella, como nos despide y se queda jugando, como sonríe cuando la voy a buscar y como sabemos que está en un lugar en el que está feliz y siendo respetada completamente en sus ritmos y necesidades.

Educadora educación libreOtro día os voy a contar más de Babália, también nos podéis visitar en nuestra web, pero el sitio es mágico.

La educadora es su corazón, citando de un artículo que salió en el Altaveu hace poco: “Babàlia, es amor. (somos, siempre en plural) Y Martina, la educadora, su epicentro. Sin ella y sin nuestros pequeños, que son todas las razones por las que luchar por un mundo habitable y bueno, no seríamos. Simplemente.

Es cierto que es más trabajo, implicación, desde tener que hacer las comidas para todos los niños una vez cada diez días, tener roles asignados dentro de la asociación para llevar tareas administrativas, y no siempre es fácil que 31 familias estén de acuerdo, hay asambleas y mucho trabajo que hacer, sobretodo ahora que nos estamos mudando a un nuevo local y lo estamos rehabilitando entero. Pero compensa, y su día a día es mi felicidad. ¿Qué pasará a los seis años? No quiero preocuparme ahora, que faltan cuatro y medio para eso, pero esa nube empieza a rondarme…

 

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9 comentarios

  1. […] en Barcelona, con la mayor cometí el error de llevarla a una guardería privada, y tuvimos una experiencia terrible, de la que aprendimos, y todo y que es un caso puntual y es cierto que compañeras me han hablado […]

  2. […] de una vez os he hablado sobre que estamos en un grupo de comaternidad y crianza compartida. Mi experiencia con la guardería -privada- fue nefasta y sentí que tenía que sacar a mi hija de […]

  3. Que bien que hayas encontrado un sitio dónde dejar a tu peque feliz.
    Hasta los 6 años queda mucho tiempo, no te agobies por eso, para entonces no será tan indefensa cómo ahora, sabrá decirte si esta bien o mal, o si va contenta o no a los sitios.

  4. para los 6 falta mucho y V será mucho más madura. verás que todo irá bien, y si no ya pensaréis una solución.
    ya te contaré qué tal nos va a nosotros, yo he apuntado a victor a una escuela infantil para el año que viene y, para que veas lo que son las cosas, le he apuntado a la que menos me gustó de todas pero en la que yo creo que él puede encajar mejor. y si no he acertado, pues lo sacaré y buscaré otra. o no, y se quedará conmigo un poco más.
    me alegro de que vosotros hayáis encontrado una solución y un sitio que os guste a todos. eso es lo mejor.
    un beso

  5. Me ha encantado el post detallando esta iniciativa. Yo lo de dejar a mi bichilla en la guardería no lo veo, y suerte que tenemos familia en el pueblo que se quedaría encantada con ella, aunque de momento será mi madre la elegida para tal misión. Me alegro mucho de que hayas encontrado una alternativa tan buena y que te ha tranquilizado tanto, porque está visto que esto de la conciliación al 100% es imposible.

  6. Ostras! Pues pensaba q un grupo de crianza era solo un grupo de madres que se reunian para hablar y demas pero esta claro k le sacais provecho. Me parece estupenda la iniciativa y espero q nos sigas contando sobre el tema. Un beso

  7. Has hecho lo mejor que podías hacer. Lo importante es que tú estés tranquila cuando dejas a tú niña para ir a trabajar.

  8. Eres una jipiosa

  9. Me gustan mucho los grupos de crianza, el problema es que donde vivo no hay ninguno, con lo que me tuve que conformar con una escuela infantil. Eso si el año pasado la lleve a una (2 o 3 meses) que no me gusto nada asi que este año decidí cambiar y ahora monstruita va super contenta a “su cole”

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