La caída de los primeros dientes: El ratoncito Perez

Al mejor amigo de mi hija se le ha caído el primer diente, tiene 5 años. En su clase ya se le ha caído también un diente a una de las niñas, también de 5 años. Ella que aun tiene 4 tal vez tarde un poco, o no, sea como sea se me está haciendo grande a pasos agigantados, y quizá perder esos dientes – que tanto han amamantado – sea un poco el adiós definitivo al bebé precioso que fue para abrazar la persona increíble en la que se está convirtiendo.

Total, que hablando con otras madres me decía una que su hijo no había puesto el diente bajo la almohada, que parecía que le daba cosa. ¿Y como no le va a dar? pensábamos. Le estás diciendo que va a venir un roedor, a meterse en su cama, en su cabeza y llevarse un diente. ¿No es algo un poco angustioso?  Yo pensé que no me gustaría nada dormirme con esa sensación de que una rata se me metería entre las sábanas, pero bueno, yo poco recuerdo de mi infancia y no te se decir si el ratón me daba grima o no me la daba.

En casa probablemente tiremos de hada de los dientes. Sea como sea me parecen personajes algo extraños.

Desde boolino nos ha llegado hace poco un libro para explicar precisamente la história del ratón. Yo lo he encontrado algo inquietante, aunque os tengo que decir que a la dragona le ha hecho gracia y le ha gustado la historia… juzgar por vosotras mismas!

Los dibujos del libro están muy cuidados, cada uno de ellos es una ilustración hecha a mano, donde se nota realmente el trabajo y los detalles. El estilo, diferente a los que estamos acostumbradas con libros coloridos y minimalistas no te deja indiferente. En el cuento un pequeño ratón, que aprendemos se llama Keko Pérez, se dedica a recoger los dientes de una familia de conejitos y dejarles pequeños regalos hechos a mano y con mucho amor a cambio, pero algo les observa desde la ventana mientras prepara su saco de regalos… ¡una rata malvada que le quiere robar los dientes!

Como veis cada página es una pequeña obra de arte. Total, que nuestro ratoncito se enfrenta a la rata y esta le dice que su mujer – a la que le pirran las cosas brillantes- le obliga a robar dientes para hacerse joyas y decorarse la madriguera, y el ratoncito que es muy listo, hace un rato con ella, le da los dientes a cambio de que la rata le ayude a fabricar regalos más grandes. La rata que es de fácil resolución de conflictos dice que si sin problema, y los conejos al día siguiente reciben enormes regalos y juguetes.

La historia podría acabar aquí, pero va un paso más allá porque los conejitos deciden ir al dentista a pedir que les arranquen todos los dientes porque así podrán recibir aún más regalos.. ¡Que hemos hecho! se lamentan luego los conejos cuando ven que sin dientes no pueden comer. Algo aprendemos de esta moraleja, quizá a no ser impaciente cuando un diente se te mueve.

Un libro sin duda peculiar, quizá los valores que ofrece, la imagen de la mujer rata avariciosa con los brilli-brilli, la emoción de que lo mejor son siempre juguetes más grandes y en más cantidad y la história de que un ratón se pueda colar en tu cama no son lo más alentador para los niños, pero hay que decir que es un cuento y no más, y como tal, cumple su función, la de explicar una historia más o menos verosímil al porqué dejamos los dientes en la habitación y al día siguiente aparece un regalo.

A mi por eso creo que solo me aparecían, con suerte, monedas de 100 pesetas.

¿Qué les contáis a vuestros peques sobre el ratoncito Pérez?

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1 comentario

  1. Sí que parece inquietante… Jajaja.

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