¿Qué hacemos cuando no comen ni con Baby Led Weaning (BLW)?

¿Qué hacemos cuando el Baby Led Weaning no funciona? Cuándo queremos que la alimentación sea respetuosa, consciente, auto regulada pro el bebé, queremos no hacer papillas ni tener que darle una cucharada tras otra. Cuándo tenemos unos planes pero nuestro bebé claramente tiene otros…

Hace ya años, ¡en enero del 2013! empecé a aprender y escribir sobre BLW, no era algo que se hiciera mucho aquí en España, todo y que se estaba extendiendo rápidamente. Para mi, con mi hija mayor, fue una maravilla, comía de todo, se interesaba, probaba cualquier textura y era mucho más fácil el no tener que cocinar ni hacer nada más que sentarla a la mesa con nosotros.

Ahora es una niña que come de todo, os conté como después de años sigue siendo fantástica para probar alimentos nuevos y con mucha capacidad de auto-regulación y decisión, tiene a mano siempre comida saludable, y, todo y que es normal que con casi seis años a veces le tire un dulce o unas patatas fritas, es capaz de tomar fantásticas elecciones con respecto a lo que come y no tenemos ningún tipo de problema con ella.

La pequeña es otro cantar…

Precisamente mi experiencia me ha ayudado a poder ver las cosas en perspectiva y entender que no estamos haciendo nada mal, pero cada niño y niña son un mundo. Porque aunque conozca de sobre el método, las recetas y tenga años de experiencia por mi otra hija, cada criatura es diferente, y va a ser ella la que decida.

Con mi hija pequeña, que ahora tiene 14 meses, no funciona el baby led weaning.

Ella está más interesada en darle la comida la perro, en correr, en aprender a escaparse de la trona, en tirar las cosas al suelo y ver como suenan, en pasear la comida por toda la casa. Y el percentil, esa alarma que suena en cada revisión al pediatra, el percentil que no sube, su gráfica que baja y desaparece de la tabla. El percentil sigue su ritmo.

Es incluso tomando el pecho que es diferente, así como la mayor se podía quedar horas en mis brazos, la pequeña se revuelve, da patadas y si puede toma el pecho de pie, o viene, da unas pocas chupadas, cambia de teta y se va otra vez corriendo.

Mi hija no come casi nada. Ni con papillas, ni con baby led weaning, ni con trozos, ni dándose, ni en potito. Bueno, no come, eso es relativo. Tres cucharadas de yogur aquí, siete y ocho granos de arroz allá, un puñado de cuscus, media galleta, dos trozos de sandía. Y mucha teta.

¿Es eso todo lo que necesita? Pues hemos ido a ver a un pediatra maravilloso en la clínica corachán, que nos ha dejado muy tranquilos. Ningún bebé se muere de hambre en un país desarrollado, ella tiene la comida al alcance, pide agua, leche, fruta o cosas cuando le apetece, sus cantidades son las que necesita, va creciendo, a su ritmo, será probablemente la más pequeña de su clase, pero tiene un buen desarrollo osea y no presenta ningún síntoma de anemia, ni problema psicomotriz ¡Déjenla que coma lo que quiera!

He compartido más de una vez mis miedos y preocupaciones por Instagram y las respuestas que tengo a las story son abrumadoras, cuánta gente con casos parecidos, cuantas madres y padres preocupados porque creen no estar haciéndolo bien con la alimentación de sus hijos, y que poca ayuda hay muchas veces desde el pediatra.

Porque ay días que te supera, cuando tiras a la basura plato tras plato, cuando sientes que te pasas el día detrás de ella con comida en la mano. Todos esos “yo nunca“. Yo nunca la iré persiguiendo por la casa, si se levanta de la mesa es que ya no quiere más. Yo nunca la pondré a comer con la tablet, esos son momentos en familia para estar juntas. Yo nunca le daré pediasure ni mierdas de esas para abrir el apetito, son invenciones de la industria para no molestarte en darle una comida equilibrada. Yo nunca voy a hacerle una comida diferente, si no le gusta lo que hay ya comerá más a la cena. Y van cayendo, una detrás de la otra. Yo nunca. Yo casi nunca. Yo algunas veces…

Te sientes mal, mal porque no crees estar haciendo lo correcto, mal porque ves que el peso no sube o que, peor aun, que el peso baja de una revisión a otra, mal porque te mandan analíticas y controles. Mal porque crees que es tu leche que no alimenta, que es tu comida que no está buena, que es tu culpa por insistir mucho, o por insistir poco.

Hay criaturas con la que el BLW no sirve, hay niñas y niños que no están interesados en la comida, ni a los seis, ni a los ocho, ni al año, ni al año y medio. Pero hay que hacer que cada cucharada cuente y seguir ofreciendo comidas sanas, enriquecer todas las comidas. Ponerle aguacate al yogur, aceite de oliva al pan, nuez rallada a la pasta y si no estás de acuerdo con lo que dice tu pediatra, visita otro, busca una segunda opinión, habla con madres en tu situación. Lee otras experiencias, como la de Cris con su bebé de 16 meses y el trato terrible en el CAP por parte de la enfermerala experiencia de Cecilia, con un niño de 4 que es mal comedor, y todo lo que ha tenido que pasar y escuchar estos años o la de Katherin, que a su hija sencillamente no le interesa comer.

Si tengo que darle algún consejo a estas madres que estáis como yo, os diría sobretodo que busquéis otra opinión y deis con un buen profesional de pediatría o nutricionista, eso lo primero. Tal vez realmente hay un problema y es bueno detectarlo a tiempo, pero no es lo mismo un bebé que siempre ha estado en percentil 10, 5, 1 que otro que venía de uno mayor y de repente al introducir alimento esa curva cae en picado.

Intentad no caer en los alimentos fáciles, porque de repente, la niña que no come nada, no tiene problemas en comer un yogur azucarado, un helado de chocolate o un bollo de la panadería. No caer en el “por lo menos que coma eso” porque hay alimentos que de verdad pueden agravar el problema.

Que cada cucharada cuente, enriqueced las comidas con otros alimentos sanos. El aceite de oliva, los frutos secos (rallados si son peques), el aguacate, legumbres, huevo… que lo poco que coma.

Pero sobretodo no os preocupéis, que no estáis haciendo nada mal, y puede que el BLW no funcione con vosotras, puede que sí, puede que una mezcla, puede que hagáis vuestro propio método.

Mi bebé va a hacer 15 meses y acaba de llegar a los 8kg, ella va a su ritmo y yo ya he hecho las paces con eso.

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2 comentarios

  1. Mira, pues lo que te dice tu pediatra nuevo es lo que me dijeron a mí cuando mi bicho bola segundo, en comparación con su hermana no comía nada. Que la niña empezó con BLW mixto a los 6 meses y se comía un cuarto de kilo de lo que fuera en cada comida. Pero el ceporrito, teta, teta y teta y hasta pasado el año, 2 cucharadas de puré en todo el día (45 gramos exactamente, porque lo almacenaba ya en túppers que parecían de juguete, más algún trocito de fruta y pan y se acabó). Pero como este engordaba, y lo que es más, creo que engordó de sobras hasta los 9 meses y luego simplemente se ha ido manteniendo, pues nunca nos alarmaron por estas cuestiones.

  2. Puffff…. Cuántos recuerdos! Mi hijo mediano era igual, no comía nada, teta y media cucharada de puré o un mordisco de plátano. Estancado en los ocho kilos y sin llevarse a la boca ni los juguetes.
    Ahora, a dos meses de cumplir los cuatro años, come de todo. Va lento, no come muchísimo y tiene un perceptible bajo, pero es un niño cargado de energías y sano. Nuestra pediatra nunca le ha dado importancia, hemos tenido mucha suerte. Yo de pequeña era igual, no me gustaban ni los helados…
    Mucho ánimo, es duro, sobre todo cuando los “opinadores” te cuestionan constantemente. Lo que más agradezco es que fuera con el segundo, porque si hubiese sido el primero…

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