Viajando con Airbnb en familia

Somos muy fans de las escapadas de fin de semana, Catalunya tiene lugares mágicos a visitar y así vamos entrenando a la peque para cuando hagamos el viaje a Málaga en coche, mientras siempre nos quedamos a un margen de entre 1-4 horas de camino, y hemos encontrado lugares con mucho encanto como casas rurales en el Montseny, Montblanc, ArnesVielha o ahora Tarragona.

Viajar con dos niñas, y sobretodo un bebé es un despliegue de medios, juguetes de la mayor, pañales, infinitas mudas, todo el set para las comidas, mochila de porteo y silla de viaje, así que sin duda buscamos comodidad en nuestro destino y el poder ir un poco a nuestro aire, y para eso no hay nada como una casa, ya sea rural, un bungalow o una casa particular.

Cuando Madresfera sacó la campaña para probar Airbnb no dudé en apuntarme, creo que es una buena opción para encontrar alojamientos, el contacto directo además con alguien local, que actúa como punto de referencia fue lo que más me gustó.

Comunicación

Resulta que en Airbnb tienen una categoría de superhost que las personas que alquilan casas consiguen gracias a buenas valoraciones y tiempos de respuesta, el alojamiento que escogimos era de unos de estos usuarios, y de verdad la comunicación fue una maravilla.

La anfitriona nos ayudó en el viaje, recomendación de donde aparcar ¡hasta vino a ayudarnos con las maletas por si estábamos muy cargados y llevarnos a la casa! Nos recomendó donde salir y que ver y teníamos un detalle para el desayuno en el apartamento.

Además de la comunicación por la web enseguida nos facilitó su número de teléfono para cualquier duda, fue todo un placer.

Mi puntuación es de 5/5

Viajes en familia

El apartamento era muy básico pero no nos faltó de nada, si es cierto que nosotras todo y viajar con bebé somos muy sencillas, no necesito trona, ni bañera, ni hamaca ni cuna, nos apañamos colechando y comiendo con la niña encima, así que en ese sentido no nos importó que no hubiera nada. También que eran tres días y dos noches, supongo que para viajes más largos sí que al final hay cosas que agradeces no tener que cargar en el coche.

En este caso era una segunda planta sin ascensor y disponía de un cuartito abajo para dejar el carro si nos hacía falta ¡lo único que no tuve que usar porque viajaba con la pockit+ que se lleva como un bolso y se guarda en cualquier lado!

El resto, todo bien, había sábanas limpias, la cocina equipada, baño con toallas, salón comedor, vamos, lo que viene siendo una casa.

Lo que si tengo que decir que lo que hay lo sabes de antemano en la web, porque está todo detallado, y si no se puede preguntar al host, así que en realidad teníamos lo que ya sabíamos que íbamos a tener.

Mi puntuación es de 4/5

Comodidad y limpieza

En este tipo de viajes lo que siempre encuentro peor son la calidad de los colchones, y el descanso es lo que más suelo necesitar, que entre el colecho, las mil tomas de tetas noctura y que soy la que conduce, agradecería una buena cama. Aquí si que tengo que decir que cuando hemos ido a hoteles realmente la diferencia se nota.

Para la mayor, que tenía una litera, le encantó jugar arriba y tener sus cosas en una habitación, suerte que luego durmió abajo, porque se cayó de la cama durante la noche ¡y es que mira que se mueve cuando duerme! Pero le suele pasar siempre en camas ajenas, así que la segunda noche terminamos todos juntos y revueltos en la misma cama.

En ese sentido si que agradecería extras como barreras de cama (que no suelen ser muy caros) o puertas de bebé, la casa no tenía escaleras pero sí un escalón con desnivel del salón al pasillo y mi pequeña escapista con su recién estrenado gateo allá que iba constantemente.

Así que hay una parte que me hace no verlo realmente adaptado para familias eso sí, que al final te das cuenta que la mitad de cosas son prescindibles, pero ya os digo que para estancias más largas de fin de semana tendría que mirar muy bien que al alojamiento tuviera por lo menos bañera y las camas fueran confortables.

Mi puntuación es de 3/5

Pertenencia

Aquí si que me ha enamorado el servicio, con una casa en pleno casco antiguo, totalmente integrada en la parte más histórica de la ciudad, con un mercado en la plaza justo abajo de casa, y un montón de lugares para salir, pasea, visitar y comer.

Para la mayor, que quiere ser arqueóloga, Tarragona es una ciudad mágica, con sus ruinas, su muralla, su historia y sus museos. Así que nos pusimos en plan turista y visitamos un montón de cosas.

El estar en una casa, poder cocinar y descansar entre salida y salida, tener wifi de las que van bien, ayudan a tener una estancia mucho más relajada y a disfrutar sin horarios de los planes más tranquilamente.

Mi puntuación es de 5/5

Recomendaciones

Por precio Airbnb suele salir más barato que un hotel, también que no incluye ningún tipo de comida ni servicio extra, es más personal y tienes trato directo con alguien local en tu destino que te va a ayudar y aconsejar en tu viaje, pero cada casa es de su padre y de su madre y lo que te puedas encontrar respecto a limpieza, comodidad o facilidades va a depender de cada anfitrion.

El sistema de opiniones y la categoría de superhost te van a ayudar en la elección, pero las opiniones son muy subjetivas, y lo que para mi es prescindible, como en este caso es trona, bañera o ascensor con un bebé de 8 meses, para otra persona pueden ser algo necesario y que le harían valorar de forma diferente la estancia.

De todos modos para escapadas cortas os recomiendo probarlo ¡nosotros ya estamos pensando en la siguiente! ¿Habéis probado este tipo de alojamientos en pisos turísticos?

Un +1 o un compartido nos ayuda a seguir escribiendo :)

3 comentarios

  1. […] año me hice el firme propósito de hacer mas escapadas de fin de semana. Quiero aprovechar los puentes, alargar con un viernes y un lunes, y hacer salidas con las niñas. […]

  2. […] 8.  La Nave del bebé: Viajando con Airbnb en familia (Destino Tarragona) […]

  3. Niña ¡qué pocas fotos me has puesto del alojamiento! Con lo que me gusta a mí curiosear casas ajenas.

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