Mi niña tiene novio en preescolar ¡Ay que gracia!

Pues no, no me hace gracia ninguna.

El año pasado ya se juntaban las madres a la puerta del colegio, en parvulario, y hacían comentarios riéndose del tipo “oye consuegra, me ha dicho mi hijo que es novio de la tuya”, y a mi esas cosas es que me chirrían, mucho, y me asusta además la gracia y la libertad con la que la gente se toma estas bromas.

Se ha hablado mucho sobre no obligar a los niños pequeños a dar besos, hay libros buenísimos como el secreto de Bleff del que ya os hablé en el blog.

Obligando a los niños y niñas a dar besos o abrazos a familiares, o incluso a desconocidos les estamos enseñando:

  • Que sus emociones y expresiones de afecto no las deciden únicamente ellos, también se pueden forzar.
  • Que para complacer a alguien hay que tener contacto físico.
  • Que la timidez, que su carácter es algo malo.
  • Que no pueden decir que no y poner límites cuando no se sienten a gusto con una situación.
  • Que su cuerpo no les pertenece.

Más allá de no obligar a dar besos creo que también es importante que nuestras criaturas aprendan a que no tienen que aceptar que otras personas, sean niños o adultos, les den besos o abrazos si ellas no quieren.

No, no nos damos besos en la boca, bueno, solo M. se los da a O., pero porque O. es su novia. Ella le ha dicho alguna vez que no lo haga, pero él lo hace igual. Ahora O. ya no dice nada, no se si le gusta que M. le de besos en la boca, lo hace en el patio, cuando las mestras no miran.

Esta ha sido la conversación real que he tenido ayer con mi hija, a la salida del cole, está en primero de primaria. Un niño de su claseo, M. tiene 5 años y O. tiene 6, mucha gente dirá que son cosas de niños y obviamente no hay ninguna mala intención por parte de ninguna de las dos criaturas en este asunto, pero ¿qué mensaje estamos enviando? ¿qué están interiorizando aquí tanto el niño como la niña?

  • Para el niño es un juego dar besos en la boca a una niña, aunque ella no quiera puede hacerlo.
  • Para la niña, aprende que aunque diga NO, no importa, lo van a hacer igual.
  • El resto de criaturas que ven esto, aprenden que es una actitud graciosa, normal, y a no hacer nada al respecto.

Ahora hace gracia, así que probablemente los dos niños lo sigan haciendo, y si lo hacen ahora ¿Porque no lo van a hacer cuando tengan 7 o 9 o 12, o 15? ¿Cuándo la niña va a sentir que tiene derecho a decirle que no? ¿Cuándo los y las espectadoras van a ver que eso es algo denunciable? ¿Algo que nos hace gracia en primero de primaria, nos haría la misma gracia en sexto? ¿Cuándo el niño va a aprender que no puede dar besos en la boca a no ser que sea algo consensuado? ¿Tienen la capacidad a esa edad de consensuar que otro niño o niña de la clase les de besos como parte de un juego?

Desde la guardería oigo a madres que hablan de los novios o novias de sus hijos, y entiendo que es normal que como parte del juego simbólico y de imitación tengan curiosidad y el que tengan “novios” o “novias” puede ser un buen momento para hablar con ellos y ellas de las relaciones, de los roles y la afectividad, así como también normalizar relaciones no heterocentristas. 

Que sepan que pueden jugar, representar, o tener juego simbólico, pero que la amistad y los novios o novias son cosas muy diferentes. Podemos hablar de la amistad, de los mejores amigos, o de la afinidad.

Debemos hacerles entender que igual que pueden jugar a papás y mamás y el resto del tiempo ni son papás ni son mamás, o que pueden jugar a super heroes sin pegarse de verdad, pueden jugar a ser novios sin serlo en la vida real, y que nadie, niño o adulto, forme parte de un juego o no, puede darles un beso en la boca sin su consentimiento.

Lo importante es hablar y tampoco llegar al otro extremo de prohibir los besos sin explicarles porque, es bueno hablar del respeto a la intimidad y al cuerpo, propio y ajeno.

Les trazamos límites en muchas cuestiones y en otras parece que se es muy exagerada o alarmista cuando lo haces, quizá por pudor, por no querer estar acusando a ese otro niño (o al tuyo própio) de hacer algo mal. Nos hace gracia ver a un niño o niña de 3, 4 o 5 años haciendo cosas de adulto, pero personalmente creo que algo que no me va a gustar que haga o que le hagan teniendo nueve o diez años tampoco tengo que dejar que lo haga teniendo tres o cuatro.

También sé que tal vez las cosas no son siempre como las cuentan las criaturas cuando salen de la escuela, y puede que ocurran totalmente diferente, ni llevarnos las manos a la cabeza ni tampoco crear un problema donde no lo haya, pero esta primera infancia, cuando las criaturas están descubriendo su cuerpo, las relaciones y los límites físicos, es muy positivo aprovechar estas oportunidad para sentar buenas bases y relaciones afectivas sanas. No será lo mismo el trato con tu madre o tu padre que con un compañero de clase o un maestro y sobretodo que puedan hablar abiertamente y se les tome en serio en estas cuestiones es básico.

Por otra parte el rol del espectador es también interesante para tratar en clase o en casa, el que nuestros hijos o hijas sepan que cuando vean una situación así puedan recurrir a un adulto. Yo recuerdo como en mi colegio eran juegos normales que los niños levantaran las faldas de las niñas o les tocaran el culo, y como las que presenciábamos ese comportamiento no actuábamos, fuera por verlo algo normal, o porque no nos trataran de chivatos. También está la parte en la que se pregunta directamente como parte de un juego a los niños o niñas si tienen novio desde muy pequeños, y vamos sembrando la semilla que normaliza que luego ocurran este tipo de relaciones.

¿Cómo actuáis en estas situaciones? ¿Os han hablado vuestros hijos e hijas de tener novios en el colegio? ¿Os importaría que se dieran besos o los recibieran de otros compañeros de clase?

 

 

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5 comentarios

  1. […] La nave del bebé: con el post en el que habla de los novios y las novias en preescolar. […]

  2. Completamente de acuerdo contigo. Cuando oigo eso de consuegra entre las madres (que lo oigo mucho!) me da un no sé qué que no me gusta nada, y a lo que los niños y niñas pueden sacar de “la broma” no le veo la parte positiva por ningún lado.

  3. ¡Hola!
    Nunca me ha gustado esto de novios en niños pequeños, pero desde un verano haciendo de monitora, menos.
    Mis peques no van al colegio, pero en una escuela de verano con peques de 3 a 6 años me encontré con una situación idéntica a la que describes: mientras tenían un ratito de juego libre vino una de las niñas a decirme que uno de los niños estaba besando y tocando a otra (repito 3 a 6 años y vino una sola de 12 que había). Al acudir me encontré la escena como me la había descrito y, después de separarlos, hablé primero con ellos dos y luego con el grupo.
    La mayoría justificaba que él la obligase porque eran novios y que los novios se besan y se tocan, como si fuese una obligación… Me quedé blanca y dedicamos lo que quedaba de mañana a hablar sobre novios de verdad o en un juego, muestras de cariño, de respetar los “no” de otro… Con niños de 3 a 6… Que los más pequeñitos pintaban porque no debían entender nada…
    Cuando los padres iban llegando les explicaba lo que había pasado (sin nombrar a los protagonistas, eso solo a sus padres) y de qué habíamos hablado.
    Aluciné…

  4. A mí lo de los novios también me chirría, aunque antes no. Además me da cosa preguntar por novias (tengo hijOs) en un momento dado y que resulte que ellos quieran novios y que esto les eche para atrás. Sobre los besos, yo les pregunto si quieren darlos. Igualmente a otros niños les pregunto si quieren que yo se los dé.

    1. Eso también lo pienso! Todo el mundo preguntando por novias a los niños y por novios a las niñas…¿y si resulta que eso no es lo que acaban queriendo en su vida? ¿No se les está coartando ya la libertad desde tan pequeñitos?

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