pediatras y Pediatras

Hoy me gustaría compartiros una historia de una compañera del grupo de crianza, porque los pediatras son como la lotería, te puede tocar uno que esté de acuerdo con tu modelo de crianza, o uno que no, y si es así ya no es solo que te den ganas de mandarlas a hacer puñetas cuándo te dicen que es peligroso que el niño duerma en la cama, o que la teta solo de postre o que la comida bien pasadita, es que hay que vigilar no le hagan algo a tu bebé con lo que tanto tu como muchos otros profesionales, o hasta la AEP estéis totalmente en desacuerdo.

Este es lo que le ocurrió hace un par de semanas con su bebé de siete meses.

“Su pediatra , del Hospital de Nens de Barcelona, durante la revisión de los siete meses mientras le observaba los testículos (como otras veces) le dio un tirón terrible y brusco del prepucio, sin preguntar, sin avisar y sin decirnos nada ni a su padre ni a mí, tan fuerte que hasta le salió sangre. La cara de dolor de mi niño fue lo peor, nada que ver con los lloriqueos de las vacunas o cosas así.

Yo me quedé pasmada porque no nos avisó de que fuera a hacer algo así, cuando por fin reaccioné y le pregunté qué había hecho, contestó simplemente que era para evitar una futura fimosis.

Hasta ahora estaba contenta con ella, es pro-lactancia, no abusa de medicamentos, ni se mete en crianza, pero después de ver eso no salí nada convencida, y me puse a investigar. Encontré que el protocolo actual de la AEP es no tocar nada hasta mínimo los dos años, y si a esa edad aún hay problema, hacerlo de una forma muy suave y poco a poco.

Otros pediatras, como Carlos Gonzalez, recomiendan directamente no tocarlo en absoluto.

Después de eso hemos cambiado de pediatra:”

En estos casos me horroriza ver cómo estamos a las expensas de la opinión de un “profesional” que ni tan solo hemos podido elegir, con sus opiniones personales, que puede o no seguir las indicaciones de la asociación española de pediatría, que puede o no estar formado o reciclado en temas de lactancia o de vacunas y que puede decidir en un momento hacerle cualquier maniobra a nuestros hijos sin ni tan solo consultarnos.

Hemos querido compartir este post para que su caso por lo menos sirva de ejemplo y las mamás tengan cuidado cuando un pediatra “diagnostica” una fimosis a un bebé.

Las recomendaciones de la AEP dicen que:

Ante un proceso absolutamente natural lo más sensato es no hacer nada. Únicamente cuidar la higiene local con una suave retracción del prepucio, sin forzar.

Tradicionalmente se ha venido recomendando la retracción traumática del prepucio (el conocido tirón) que además de resultar extremadamente doloroso contribuye muchas veces a generar cicatrices que empeoran la situación. Esta práctica debe ser ya desterrada definitivamente.

La información oficial de la AEP la podéis encontrar aquí: http://enfamilia.aeped.es/temas-salud/que-es-fimosis

Y por desgracia, si buscais información en foros, este no es un caso aislado: http://www.crianzanatural.com/forum/forum_posts.asp?TID=183111 Incluso recomiendan tener impreso el documento de la AEP y llevarlo junto con la cartilla de vacunas, por si te dicen algo sobre el tema.

¿Y vosotras qué opináis? ¿Habéis tenido alguna experiencia mala por culpa de los pediatras?

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13 comentarios

  1. ¡Me parece increible! Qué horror. Yo creo que me pasa a mí y la monto. Me parece que debería ponerse una queja ante casos así, y más cuando lo que recomienda la AEP es lo contrario. Lo que nos pasa en este país es que nos quejamos poco cuando hay que hacerlo.
    Mi pediatra es todo lo contrario. Precisamente nos dijo, al comentarle que al hijo de un amigo le habían hecho lo mismo que tú narras, que eso es maltrato. Al loro.
    Vengo de un post de Bienvenida mamá con enlaces a varias experiencias negativas, esta entre otras, que me ha hecho sacar de borradores una entrada contando lo que nos encanta de nuestro pediatra. Qué importante es dar con uno bueno.

  2. Nuestra pediatra de momento no nos ha dicho nada. Eso sí, también hay que decir que es que no suele decir mucho. Cuando vamos lo único que nos dice es que le demos cualquier cosa que tengamos por casa. Claro… una vez le pregunté si le daba lejía, porque como la tenía por casa…
    Me miró un poco raro, evidentemente, pero claro, cuando vamos al pediatra, no vamos por gusto, es por una necesidad, bien sea que está malo o la revisión de rigor. Y nos gusta tener respuestas, no divagaciones.
    También hay que decir, que es cariñosa con los niños, lo que nos gusta, ya que el anterior que teníamos (y que se jubiló), la primera vez que entramos a una revisión y el peque lloraba le dijo que no llorara, que iba a llorar de verdad.
    Ahí salió mi vena protector-macarra, y como no, le dije que él también iba a tener motivos para llorar si decía tonterías así. Ahí empezó y acabaron nuestras conversaciones más allá de lo estrictamente necesrio.

  3. Yo tambien llevo a mis hijos al Hospital de Nens… mi pedriatra les mira el prepucio en cada visita, pero siempre ha dicho que hasta los cuatro años o más no hay que hacer nada porque casi todas las fimosis se resuelven solas… Mi pediatra es un encanto, a favor de la lactancia natural, la homeopatia, y respetando la forma de cada familia de criar a sus hijos.

  4. Yo tuve hace poco que ir a visitarla. Mi Churrumbel (Mi Ch) hace poco cumplió los 3 años y nos recomendó que de vez en cuando le retrayeramos el prepucio con cuidado y suavidad.

    La verdad es que lo intenté aquella noche. Pero Mi Ch se quejó luego varios días de molestias. Así que lo dejé. Veo que a veces, el mismo, por curiosidad se lo retrae y mira. Como se lo manipula él mismo no tiene molestias y me parece mucho mejor no tocar nada y dejar que la naturaleza haga su curso.

    Mi padre -soy monoparental- me comentó que habitualmente con la edad todo evoluciona y que con mi hermano no hizo falta esos “ejercicios”.

    Así que hemos descartado tocar nada.

  5. Vaya faena… Y vaya disgusto para el pequeño!! Solo puedo decir que menos mal que tengo una hija, porque me da un patatus si tengo que ver como lenhacen eso a mi niño. Lo malo es que es difícil para los padres y madres estar en todo, y muchos confían ciegamente en su pediatra.

  6. Me has dejado con la boca abierta. Realmente te tienes que informar muy bien antes porque si te tienes que fiar de algunos mira lo que pasa.

    Muy buen post por cierto

  7. La experiencia que tengo es poca porque M no ha necesitado ir al pediatra más que a las revisiones y un par de veces por mocos. Estoy encantada con el que tengo en mi ambulatorio, es un pediatra muy profesional, me da mucha seguridad y no se anda con rodeos. El de la mutua me pareció el típico médico que tiene algún convenio con las farmacéuticas ya que por unos mocos tenia dos folios de recetas…
    La verdad es que es cuestión de suerte, pero pienso que si uno no está convencido no cuesta nada cambiar de profesional (incluso en la pública).

  8. Mi pediatra es muy maja con el tema lactancia, por ejemplo. Y para el resto, a todo le digo que si y que bien.
    ¿Como duerme? Muy bien. Y así no sigue por ese camino.
    ¿Que tal come? Genial. ¿Le das purés? -si claro- aunque casi no ha comido puré. Y así con todo

  9. Efectivamente Chise, es cuestión de suerte dar con un Pediatra con mayúsculas, y es que hay algunos que los tienen cuadrados. El martes tengo la revisión de los 4 meses de la peque y miedo me da…. cuando empiecen con el tema del sueño, brazos, colecho…. ahora, no sé a quien le tengo más miedo, si al pediatra o a la enfermera del pediatra :) que también telita…

  10. ¡Parece increíble! Pobre niño, me ha dolido sólo de leerlo.

    1. Recomiendo a las mamás con nenes que se adelanten al pediatra y pregunten su opinión sobre este tema, para evitar sorpresas. A mí me gustaría haberlo hecho.

      1. Desde luego que si finalmente tenemos un niño lo haremos así.

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