No des por sentado

Opinólogos, consejeros, gente que sentencia, agoreros, madres, no-madres, personas por la calle y familiares, todos tendrán una opinión sobre tu bebé, algunos además te la dirán sin pudor ninguno. Si algo me sirvio en mi primera crianza es el saber que no tenía que escuchar a nadie. A veces ni a los “profesionales” sanitarios.

Porque desde ya antes de quedarnos embarazadas, nos vamos llenando de esas suposiciones, esas imágenes subliminales que nos llegan, esas conversaciones de a veinte duros,  opiniones sin fundamento pero que siempre han estado ahí. Sobre parir, sobre la alimentación, sobre “cuidado con los terribles 2”, sobre que ellos son violentos, ellas son princesas, los hermanos tienen celos, las niñas son muy padreras… No las escuches, y sobretodo no des nada por sentado, porque tu criatura no tiene porque cuadrar en el manual de “así son los bebés de X meses”, no tienes porque seguir las pautas de una fotocopia sacada del cajón de una pediatra que no ha tenido las ganas ni el tiempo de actualizarse.

No des por sentado que el embarazo es duro, que el parto duele y necesitas una epidural, no des por sentado que no estás preparada para hacerlo sola y que necesitas que te tumben que te mediquen que te empujen la barriga para que salga, que tu leche no es bastante al principio.

No des por sentado que no dormirás, que tienes que enseñar a dormir a tu bebé, que si no lo llevas a su cuna a los seis meses no aprenderá jamás a estar solo.

No des por sentado que tu bebé no puede comer solo a los seis meses, que tienes que camuflar los alimentos en papillas porque no le gustarán las verduras, que no sabe llevarse la comida a la boca, que no puede masticar sin dientes.

No creas en los terribles dos, en las rabietas, en que son pequeños tiranos.

Tú puedes parir, tu cuerpo está preparado y lleva meses sabiéndolo.

Tú alimentas a tu cría desde el primer día, igual que la vaca alimenta con su calostro y no le hace falta un suplemento de leche humana.

Tú criatura sabe dormir, pero te necesita a su lado porque es como si aún estuviera dentro de ti, y si ti no puede descubrir el mundo.

Y cuando lo descubra, cuando el mundo se abra ante ella, y vea que no es una parte de ti, es ella, igual que sabe mamar cuando tiene hambre, sabrá comer, coger, gestionar la comida, permítele escuchar su cuerpo, gestionar su hambre.

Cuando tenga autonomía, autoestima y seguridad, y cuando tenga comprensión, diálogo y amor, pasarán los dos años y los tres y las rabietas no tiene porque existir, aunque conocerá el enfado, y la felicidad y la tristeza, y la frustración y la negociación, pero es parte de su aprendizaje y cuanto antes descubra y reconozca las emociones más sufrimiento sabrá ahorrarse cuando no estemos a su lado.

Y aun así, si tu criatura no quiere comer, si tu bebé tiene enfados que te desesperan, si no sabes lo que es dormir una noche seguida, si no has podido o no has querido dar el pecho, también es normal, pero no le etiquetes, no ES tirano, no ES mal comedor, no tiene un trastorno del sueño, del comportamiento, no es de alta, de baja, demanda, sensibilidad o capacidades. Tiene su personalidad, como tu tienes la tuya, habrán cosas que le gustarán más y otras menos, días que le afectará el calor, el sueño, los nervios, tu estado de ánimo, el suyo,  pero por favor, no le etiquetes, no generalices, y nunca olvides que eres la mejor madre que tu criatura puede tener. 

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18 comentarios

  1. Tienes toda la razón no hay que dar nada por sentado ya que cada embarazo es diferente y cada niño es un ser individual que reacciona según su personalidad!! Ya estás en la recta final besitos!!

  2. Pues fijaté, yo creo que estoy dando por sentado esta vez mas cosas que la primera. Tanto para las cosas buenas como para las malas. Pero es que la experiencia, aunque mala, es un grado, jajajaja…
    Aunque, sin duda, me quedo con la última frase del post ;)

  3. Endeverdá… A veces tienes más razón que una santa.

  4. Toda la razón. Cada niño es un mundo, ni siquiera entre hermanos se parecen. Unos han dormido del tirón por la noche, otros no. Unos comen verduras encantados de la vida y a otros les cuesta un mundo. Cada uno tiene un ritmo diferente en todo ;)

  5. Toda la razón. Cada niño es un mundo, ni siquiera entre hermanos se parecen. Unos han dormido del tirón por la noche, otros no. Unos comen verduras encantados de la vida y a otros les cuesta un mundo. Cada uno tiene un ritmo diferente en todo

  6. Pues sí. Desde el primer momento nos van dando mensajes que retumban en nuestra cabeza de como se deben hacer las cosas. Todo el mundo sabe todo y tu les miras con cara de ingenua e ignorante en la materia. Pues no hay que subestimarse, La que mejor conoces su cuerpo es una misma, y la que mejor conoce a un hijo es una madre ;)

  7. Genial post guapa, tal cual lo dices, desde el día uno están los opinologos al acecho y hablar les es tan fácil. En fin confiar en nosotras y en nuestros hijos.

  8. Muy buen posts. Yo me he hartado de todo y cuando alguien me va a dar su opinión le paro los pies. Siempre he dicho que los niños son un mundo y las madres un universo. Y, a veces, presionadas por el entorno o por la sociedad dejamos de escuchar nuestro instinto y no debemos hacerlo.
    Saludos

  9. Nada como experimentar una primera maternidad en tus propias carnes para derribar tópicos. Y nada como experimentarla una segunda vez, con un bebé completamente diferente ¡para volver a dudar de todo!

  10. Un gran post, desde luego que no hay una madre igual a otra e indudablemente ni un niño es igual a otro y compaginar esto en todo su esplendor hace la maternidad maravillosa.

  11. Ni todos los peques son iguales, ni todos los padres y madres lo son… Yo creo que no hay que hacer caso a los opinólogos y que nadie nace sabiendo y que siempre ( o en la mayoría de los casos ), se hace lo mejor que se sabe y puede.

  12. La de cosas que se van desmoronando y que antes creía uno verdades inamovibles. No ya del parto, la lactancia y demás, sino del mismo día a día de la crianza. Sólo puede uno fiarse del instinto, del sentido común, y de su capacidad de improvisación.

  13. Opiniones que nadie pidió, unas bien intencionadas y otras no tanto, lloverána lo largo de tu vida, más cuando se trata en la crianza de tus niños. Animo no estas sola.
    SIgue tu instinto , lo estas haciendo bien. Animo

  14. Tu sí que sabes animar! Muchas estamos inseguras, sobre todo con el primero, y nos dejamos influenciar por el entorno. Anda que no me decían a mi hace 8 años que mi hija era una pequeña tirana, cuando en realidad era una niña normal que lloraba cuando necesitaba algo porque aún no podía hablar.

  15. sabias palabras y muy buen post. Se nos olvida, gracias por recordárnoslo

  16. Yo me canso de decir a la gente lo mismo… que no son todos iguales, que no es verdad eso de que no duermes desde que tienes hijos (que me lo digan a mi), que no etiqueten etc etc. Aunque admito que yo a mi hijo lo tengo por mal comedor, pero es que 5 años y comiendo dos calamares al día…ya me dirás jajaj.

  17. Desaprender constantemente.
    “No pasa nada”.
    “Lo estás haciendo bien”.

    Un abrazo, guapa. :)

  18. Me encanta este comentario: “Tú alimentas a tu cría desde el primer día, igual que la vaca alimenta con su calostro y no le hace falta un suplemento de leche humana.” Tiene mucho sentido que una vaca tenga acceso a leche humana, a seguridad social, a trasplantes, a medicamentos, a vacunas…

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